martes, 8 de abril de 2014

Reconciliación


¿Se puede ser 'fan' de un grupo de teatro? ¿Se puede seguir de manera irreflexiva e irracional a un grupo de teatro que te hace, en todos los espectáculos, reflexionar? Sí, definitivamente sí. Yo me declaro 'superfan' de La Zaranda, Teatro Inestable de Andalucía La Baja. Lo soy desde el último espectáculo. Antes, cuando sólo había visto tres de su espectáculos (Vinagre de Jerez, Perdonen la Tristeza y Futuros Difuntos) era un admirador (incondicional, sí, pero sólo un admirador); ahora soy un seguidor irreflexivo y fanático de su teatro ¿Por qué? Pues podría dar millones de razones, podría referirme a sus influencias 'meyerholdianas', 'kantorianas', 'grotosquianas', ... Pero no darían la medida irreflexiva de mi admiración. Me encantan sus escenografías, sus imágenes, su gusto por lo procesional ( ¡Esos paseos procesionales!), su música, su manera de construir los personajes, su humor repetitivo, esa angustia que nos provocan cuando vemos las múltiples tragedias cotidianas del ser humano, sus miserias.
 Pero, aunque como 'superfan' suyo me gusta todo ( sin pensarlo), he decir que el otro día cuando vi su espectáculo EL RÉGIMEN DEL PIENSO y nos mostraron esa imagen final con ese cadáver subido a esas estanterías, con los demás actores colocando archivadores y tapando su cuerpo; mientras la miraba, mientras la admiraba, me pareció que nada podía reflejar mejor lo insignificantes que somos y como, al final de todo, no seremos más que un papelajo metido en una carpeta llena de polvo ¡Tanto trabajo para nada o, mejor, para ser nada!...
En fin, señores ¡Viva la Zaranda! ¡Viva este Teatro Inestable de Andalucía la Baja! ¡Sigan provocando tanta inestabilidad! y gracias por todo y por reconciliarme con el teatro.