martes, 29 de octubre de 2013

En defensa de la Escuela Pública

 Soy padre, tengo dos hijas que han estudiado en la escuela pública y que ahora están en institutos públicos. Yo, como escribió mi hija, creo en la enseñanza pública. Creo, porque quiero que mis hijas tengan las mismas oportunidades que cualquier otro. Creo, porque quiero que mis hijas se relacionen y aprendan a convivir con la sociedad que les rodea. Creo, porque quiero que aprendan también a resolver conflictos con los demás tengan o no tengan su misma realidad familiar, tengan o no tengan su mismo color, tengan o no tengan su misma condición económica, tengan o no tengan sus mismas creencias, tengan o no tengan sus mismas ambiciones. Es evidente que deseo que mis hijas tengan una buena preparación académica, pero, para mi, también es importante que tengan una buena formación personal, social y que sepan convivir, escuchar, respetar y aceptar a los demás como son. Para mi esta nueva ley no respeta eso, para mi como padre, esta nueva ley refleja solamente el modelo de sociedad de unos pocos o, quizás, ni eso. Es increíble que nosotros, como comunidad no hayamos sabido ponernos de acuerdo en qué modelo educativo queremos, pero quizás, y esto es lo más irritante, todo obedece a que no sabemos que modelo de sociedad queremos construir.