viernes 4 de febrero de 2011

Hoy día de bolo.

Después de un mes sin trabajo, hoy tengo un bolo en Alicante. Después de tanto tiempo y, aún habiendo hecho miles de veces el espectáculo, todavía tengo hormigas en la barriga ¡A mis años! Yo, que empece trabajando de actor, lo tuve que dejar porque tenía tantas hormigas que no podía soportarlo. La sensación llego a ser tan incomoda que deje de sentir el placer de actuar. Nervios, inseguridad, bajada de autoestima, ... todo se amontonaba y me producía una sensación real de tener millones de hormigas en la barriga. En parte (no sólo) por eso comencé a hacer títeres. Ya no era el centro de atención y, además, algunas veces, me permitía esconderme detrás de un buen teatrillo. Extraño ¿Verdad? A mi me encantaba actuar, pero sufría mucho. Ahora los títeres me dan seguridad y me ayudan a disfrutar contando historias..., pero todavía me quedan hormigas en la barriga.